
De las pocas certezas que me quedan
hay una que me aturde:
es la forma en que me haces peligrar
entre las curvas sinuosas de tus versos.
es este temor que me invade
de rodar por el precipicio de tu boca
mientras busco equilibrio amarrada
del lazo sin nudo de una coma.
es ese silencio que yace en tus palabras,
es ese anzuelo preciso sin carnada,
es esa ultima línea abierta quien me irrita,
es ese huérfano final,
que sabe coronar,
la elegía
de tu poesía maldita.
Um comentário:
Concordo acho q essas coisas tb me atordoam... não ha nada pior q palavras silenciosas, e o temor q nos invade, sempre em busca da verdade...
Profundo! Mui Profundo!
Bjos
Postar um comentário